Continúa Benedicto XVI: "Para esta finalidad establezco que se celebre un Congreso Mundial de la Divina Misericordia en Roma, después congresos nacionales en todo el mundo."

Benedicto XVI insiste en la necesidad de propagar la Divina Misericordia, cuando afirma: "El mundo, sin la Divina Misericordia, se autodestruye."

Juan Pablo II dijo lo mismo con otras palabras en el monasterio del siglo IV del Monte Sinaí, donde Dios nos entregó los Mandamientos.
Desde allí se dirigió a todo el mundo diciendo: "Que piense la sociedad de hoy que, el hombre sólo puede sobrevivir sobre la tierra si, conociendo la Misericordia de Dios, cumple los mandamientos." San Agustín.
¿Por que? Porque, dijo Benedicto XVI: "La Meta de nuestra fe es salvar almas." Esto, Dios lo dice a todos los bautizados, en la Sagrada Escritura.

¿Por qué Dios Encarga a Juan Pablo II que propague la Divina Misericordia? Porque quiere que nos acojamos a ella, y logremos un cambio hacia el bien.

Juan Pablo II dijo a los sacerdotes: "Que la Divina Misericordia sea vuestro programa sacerdotal."

Benedicto XVI dijo también al publicar el secreto de Fátima: "El ángel, con la espada de fuego a la derecha de la Virgen, recuerda la posibilidad de su castigo."

Continúa Benedicto XVI diciendo: "El sentido de la visión es que tenemos que movilizar las fuerzas de la oración y los sufrimientos de los buenos, por el cambio hacia el bien."
Juan Pablo II

A Juan Pablo II Dios le encargó especialmente difundir Su Misericordia. Por esto Benedicto XVI comentó la publicación del secreto de Fátima con estas palabras: "Si los creyentes no logramos un cambio hacia el bien, el mundo podría quedar reducido a cenizas."

La Divina Misericordia

Mensaje de Misericordia de Jesucristo al mundo actual